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Quien la denominó “la Venecia portuguesa” sin duda se vino un poco arriba, pero tampoco es cuestionable la belleza de esta ciudad de Aveiro situada junto a la ría del mismo nombre en la parte noroeste de Portugal


Parte de la ciudad está surcada por canales, donde se mueven sus coloridos barcos (moliceiros), antiguamente dedicados a transportar algas marinas y que hoy se han convertido en un recurso turístico más. Pero no son solo sus canales. Aveiro pertenece a la red de ciudades modernistas y art nouveau, y en un simple paseo se pueden observar el importante número de casas de este estilo que aportan a la ciudad un aroma tan especial. Una de esas casas sirve de sede para el coqueto museo Art Nova dedicado a este estilo modernista.

El barrio Beira Mar es probablemente la zona con más encanto de la ciudad. Antiguo barrio de pescadores, cuando cae la tarde sus calles se llenan de visitantes y aquí se concentran buena parte de sus bares y restaurantes, donde poder disfrutar de la siempre gratificante gastronomía portuguesa.

Y, como no, otro de sus grandes tesoros. A solo diez minutos playas espectaculares y kilométricas como las de Costa Nova, donde conviven el ambiente más surfero y juvenil con familias que acuden a disfrutar de la playa, protegidos por preciosas dunas que atravesaremos por pasarelas de madera. Eso sí, estamos en pleno Atlántico, el agua fría y brava está garantizada.

Y, si echamos de menos un ambiente más urbano y monumental, a menos de una hora en coche tenemos Oporto y Coímbra.

¿Qué más se puede pedir?