fbpx

La última incorporación a la gama de lujo Grand Series de Glenfiddich, destaca por su sabor profundo, aterciopelado y dulce.

Para los amantes de la Navidad, diciembre es un mes mágico. Las ciudades se visten de gala y el ambiente se impregna de ilusión y una felicidad contagiosa. Es el momento de volver a casa, de reuniones familiares y de reencuentros con aquellos que más queremos. Una época muy especial en la que reunirse en torno a la mesa y brindar por todo lo bueno que vendrá. 

Una tradición en la que siempre está presenta una copa de una bebida especial con la que sellar el momento. Por eso, este año Glenfiddich sugiera Grande Couronne, un whisky con 26 años de maduración en barrica de roble americano y europeo, que se finaliza con un excepcional acabado de duración prolongada. 

Por si esto fuera poco, la firma ha creado dos ediciones de la botella. Una de ellas, firmada por la artista Cósima Ramírez que ha conseguido aunar el amor por la estética refinada francesa, intrínseco de la botella, junto a su particular y original universo de color. El resultado se traduce en una cubierta que envuelve la filigrana original de su estuche con colores vibrantes y un acabado espejado. En el interior del estuche, se distinguen unas exquisitas obras de arte que recuerdan a las grandes pinturas renacentistas. El diseño se termina con un lazo en color dorado que envuelve y cierra de manera especial la pieza.

Notas de catas Grande Couronne

A la vista, destaca por un intenso color a oro antiguo. En nariz, se advierte vibrante y vivo con abundancia de roble tostado dulce, con reminiscencias de pastelería Francesa, a Tarta Tatin recién horneada y pasta de mantequilla. En boca es Profundo, aterciopelado suave y dulce. Con notas a café crema con suave azúcar moreno y un toque de especias. De acabado largo a dulce roble.

El lujo en estado líquido: Grand Series

Grande Couronne pertenece a Grand Series, una disruptiva serie de whiskys creados para elevar de una manera muy especial y completamente nueva cualquier momento de celebración. ‘Grand Series representa a la perfección el espíritu innovador de la marca y nuestra capacidad para experimentar con matices fascinantes. Grande Couronne es nuestra última incorporación y define a la perfección estos valores ya que su terminación en barricas de coñac francés nos ha permitido crear un destilado con notas de roble tostado dulce y aromas aterciopelados entre los que se distingue el toque a café, azúcar moreno y especias suaves’, señala Brian Kinsman, maestro de malta de Glenfiddich. 

 

Grande Couronne, el whisky más suntuoso con el que brindar esta Navidad. AQUI

Sobre Glenfiddich

Fundado en Dufftown (Escocia) en 1887, Glenfiddich nace del sueño de William Grant por crear el mejor whisky del valle. Ayudado por sus hijos y gracias a una actitud inconformista y perseverante, Grant consiguió construir una destilería familiar que significa ‘Valle del Ciervo’ en gaélico. 

La pasión, determinación y espíritu vanguardista continúan hoy siendo la guía de una marca que ha conseguido convertirse en el primer whisky de malta única más vendido y premiado del mundo. Con presencia en más de 180 países, Glenfiddich es una de las pocas destilerías que continúan perteneciendo a una sola familia que produce whisky escocés de una sola malta.