fbpx

Cuando una casa tiene unas vistas fuera de lo común gana muchos enteros y esto mismo le ocurre a la vivienda de mi hermana Meme en Ciudad Real. Un sinfín de campos de trigo hasta donde alcanza la vista, la sensación de amplitud es tal que traspasa al interior.

Antes de instalarse en su nuevo hogar, allá por el 2008, sentía que a la cocina le faltaba luz natural. Le aconsejé que abriera un gran ventanal que diera al comedor, con ello conseguiría la luz que necesitaba y al mismo tiempo le daría un toque diferente al comedor. El resultado ha sido mejor de lo esperado. Ahora la luz baña cada rincón de la cocina y realza el salón.

El mobiliario es bastante ecléctico, pero guardando siempre una armonía a través del color. Todos los muebles han sido obtenidos en anticuarios, rastros y mercadillos y ella misma los ha restaurado consiguiendo estos maravillosos resultados. La mesa situada al lado de la ventana para disfrutar de unos increíbles atardeceres está vestida con un mantel de organdí y una vajilla alemana Bavaria-Vohenstrauss, cargada de historia. Dos butacones estilo inglés, sacados de una antigua casona, decapados y tapizados al igual que los sillones orejeros. La mesa de centro es vintage
de los años 70.

En la cocina ha creado un rincón realmente acogedor al colocar la mesa junto al ventanal con unas sillas maravillosas años 30.

Sobre la camarera de madera descansa su colección de botellas azules recopiladas a lo largo de los años y una preciosa bombonera que trajo de un viaje a Oriente. Sus relucientes objetos de plata también fueros adquiridos en diversos viajes.

Acostumbrada a vivir en grandes ciudades, buscaba un cambio, y lo encontró en una casa donde poder disfrutar del campo y volver a la tierra donde nació. Meme ha conseguido una casa hecha por ella misma donde resulta muy fácil sentirse cómoda.

Related Articles

Related