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Festival Teatro Clásico Almagro

Festival de Teatro Clásico de Almagro. Fotografía: Pablo Lorente

«Encontrar el diálogo entre los textos del Siglo de Oro y los textos contemporáneos» es el objetivo marcado en el taller «La voluntad de un cuerpo», dirigido por la autora y directora Vanessa Espín, con el que continúa la actividad formativa del 46 Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Obras como El burlador de Sevilla, de Tirso de Molina, o Fuenteovejuna, de Lope de Vega, se enfrentan así a creaciones recientes como Jauría, de Jordi Casanovas, o La panadera, de Sandra Ferrús. En unos y otros puede explorarse «el amor y la violencia» y, a partir de ellos, abordar cuestiones como «la pertenencia y la voluntad de los cuerpos, qué pasa en contextos de violencia y a quién pertenecen esos cuerpos», en palabras de la responsable de la actividad.

Las sesiones, donde la autora y directora invita a los participantes a hacerse preguntas, independientemente de si pueden obtenerse respuestas, se han iniciado en la mañana de hoy en el Teatro Municipal de Almagro y continuarán hasta el miércoles. El taller culminará con el Encuentro de Creadoras, el viernes 21, también en el Teatro Municipal (de 11.00 a 14.00 horas). Este acto, abierto al público, contará con la participación de la directora de escena y dramaturga Laila Ripoll, la profesora de la Facultad Filosofía de la UCM y escritora Marifé Santiago-Bolaños, la licenciada en Dramaturgia por la RESAD Aurora Parrilla y la bailarina y coreógrafa Amaya Galeote.

A este primer taller le seguirá, entre el miércoles 19 y el viernes 21, el titulado «Laboratorio escénico “El placer”», dirigido por la también dramaturga y directora Marta Pazos, organizado en colaboración con el Instituto Cultural Rumano y el Centro de Tecnificación Gastronómica (CTG). En este caso, la actividad pretende indagar en el placer como motor de cambio y analizará el hedonismo en la poesía del Siglo de Oro.

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Homenaje a Sanchis Sinisterra

El dramaturgo y profesor de teatro José Sanchis Sinisterra (Valencia, 1940) recibirá mañana martes (Casa Palacio de Juan Jedler, 21.00 horas) el Premio Lorenzo Luzuriaga otorgado por la Federación de Trabajadores de la Enseñanza de la UGT, que desde el domingo celebra en el Festival de Almagro la vigesimoctava edición de sus cursos de Historia del Teatro en España, subtitulado en esta ocasión «Teatro y educación».

Además de firmar destacadas obras de la escena española, entre ellas la ambientada en el Siglo de Oro Ñaque o de piojos y actores, o ¡Ay, Carmela! y El cerco de Leningrado, también con el teatro como hilo argumental, Sanchis Sinisterra ha desarrollado una extensa e intensa carrera docente y teórica. Esta faceta por la que ahora es reconocido se remonta a comienzos de la década de los 60, cuando puso en marcha el Aula de Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de Valencia, y continuó posteriormente en otros centros e instituciones, como el Instituto del Teatro de Barcelona y su Universidad Autónoma, donde impartió clases de Teoría e Historia de la Representación Teatral. El premio Lorenzo Luzuriaga se suma ahora a una larga lista de reconocimientos, entre los que se encuentran el Nacional de Literatura Dramática o el Max de Honor.

Además de este acto de homenaje a Sanchis Sinisterra, el programa escénico del 46 Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro incluirá mañana la primera representación de Hijas de la comedia, de Yeses Teatro, dirigida por Elena Cánovas sobre un texto Julieta Soria, en torno a una compañía de mujeres en el siglo XVII (Corral de Comedias, 22.45 h). Otra de las opciones de la jornada es Monstruos. El prodigio de los dioses, de Prodigio Teatro, que bajo la dirección de David Boceta, y con Aurora Parrilla como autora, reúne sobre las tablas a tres personajes de Calderón (AUREA, 20.00 horas). También habrá una nueva función de La discreta enamorada, de Lope, que la Compañía Nacional de Teatro Clásico representa en el Adolfo Marsillach (22.45 horas).

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