fbpx

Pasión, conocimiento y una visión única de los objetos, son las cualidades que le han llevado al éxito del que disfruta tras veinte años empujando

Lucas Muñoz

Retrato del artista Lucas Muñoz por Michelle Margot.

Lucas Muñoz tiene la imágen de un inventor despistado para los temas corrientes, pero con una mente brillante para crear objetos de culto a los que da forma en su propio Castillo, como bien le dijo un diseñador en el momento justo, antes de tirar la toalla. “Recuerdo un momento en que me puse a enviar curriculums a todos lados y de repente hubo alguien que yo conocí en Milán, un diseñador clásico de la época de Memphis. Vio mi portafolio y me dijo: “yo no te puedo contratar”, pero no porque no fuera bueno, sino porque según él, ya era demasiado yo, era el rey de mi propio Castillo. Me dejó muy tocado y me puse a pensar que en ese momento era más fácil que me funcionara lo que estaba haciendo que tirar la toalla a nivel práctico”, asegura.

Sus diseños son reconocidos por el uso de materiales reciclados a los que Muñoz da nueva vida en forma de sillas, interiores o lámparas como la diseñada en 2006 con bolis bic. “Fue el comienzo en una nueva etapa, de esas cosas que tienes en la cabeza y lo haces. Se adelantó a la corriente Upcycling o sobre-reciclaje y de repente, un tsunami de prensa brutal que me hizo darme cuenta que la comunicación te puede absorber muchísimo”, advierte.

Lucas Muñoz por Michelle Margot.

TARA Stools, diseño de Lucas Muñoz. Fotografía: Michelle Margot.

MATERIALIDAD Y RECICLAJE

De aspecto crudo y sin capas superficiales, muy paralelo a su imagen y semejanza, así es el trabajo que Muñoz define sin trampa ni cáscaraMe gusta enseñar la tripas, es muy reduccionista en ese sentido y creo que tiene una parte mitad de humor y crítica, de humor porque encuentras cosas fuera de contexto y crítica porque cuestiona también la utilidad que le damos a los materiales”.

Su torrente de creatividad no se reduce a objetos, abarca disciplinas como el mundo editorial, documental… “Existe una variedad de posibles aplicaciones. Es una forma de pensar, de entender el mundo”, reconoce el diseñador en el que se percibe una voluntad de hierro. “El aguante, el día a día, no estar muy ahogado económicamente. El truco es no tener muchos gastos. No eres rico por lo que ganas, eres rico por lo que gastas. La materialidad de mi curro ha sido mucho material encontrado y reciclado, más que por una declaración de intenciones e integridad moral, fue así porque jugaba con lo que tenía a mi alrededor”.

LA SOSTENIBILIDAD NO EXISTE

Su trabajo siempre ha estado alineado con este concepto algo manido llamado sostenibilidad, un sitio al que aún no hemos llegado. “Hace unos años trabajé en el proyecto de Mo de Movimiento con una experta en sostenibilidad que se llama Cristina Freire, ex-directora de sostenibilidad de Apple en Europa y me dijo que la sostenibilidad no existe, lo que existe es lo insostenible a nivel ecológico. Nadie sabe cual es la solución y es múltiple, no única, está superconectada. Ahora tenemos un montón de montañas de mierda metidas debajo de la alfombra. Queda muchísimo y el tiempo es limitado, juega en contra. La escala es el gran problema, la escala planetaria de 8 mil millones de habitantes”.

 

B.A.R.E Lamps, diseño de Lucas Muñoz. Fotografía: Yago Castromil.

S.O.R Office Chairs, diseño de Lucas Muñoz. Fotografía: Yago Castromil.

OFIS – Tubular Armchair, Antigoon Edition, diseño de Lucas Muñoz. Fotografía: Yago Castromil.

¿Qué quieres transmitir con tu trabajo?

Con mi trabajo no sé qué quiero transmitir, es una forma de vivir. “Mi trabajo es la expresión de mi vida” decía Orson Welles. Los últimos años han sido un poco mediáticos, creo que eso te hace dividirte, empieza a existir un tú exterior que se lee desde fuera y no es necesariamente igual al tú interior. Ese yo exterior es parte de mi trabajo, necesito crear una paz entre uno y otro para evitar conflictos. El de fuera quiere más y más y el de dentro quiere estar a gusto todos los días y poder no preocuparse demasiado por los gastos, como todo el mundo.

¿Cómo es tu proceso de creación?

La creación de un diseño es muy intuitivo, pienso mucho con las manos, leo mucho, paseo, a veces visito exposiciones, me nutro. Tengo ideas y esas las bajo a tierra a través de pequeñas maquetas, es más potente la imaginación que lo que yo pueda representar a veces con un dibujo 3d, pero casi todo se crea solo. Los materiales y herramientas van combinando el siguiente reto.

LOS OBJETOS SON ACTORES EN EL DÍA A DÍA, GENERAN CONTEXTOS QUE CONDICIONAN AL SER HUMANO

¿Qué momento de tu trabajo disfrutas más?

Depende del proyecto, a veces el final como ocurre con un sistema de sonido, el momento en que lo enciendes es impresionante. Hay objetos que tienen una interacción directa como cuando me hice una barquita y salí a navegar por un río, ese momento fue brutal. En otros es muy bonito el primer chispazo, cuando descubres qué puede ser algo, dónde pones los tornillos, en qué orden, qué número, cuándo… El momento en que se conecta un objeto en la cabeza con una idea de uso y una posible interacción mecánica con ese objeto, cuando triangula, eso es muy bonito.

¿En qué trabajas ahora?

En septiembre sacaré una pequeña editorial de libros, micro libros sobre diseño de la mano de la editorial Bartlebooth, – editorial de arquitectura y diseño de referencia en España. El objetivo es sacar 10 libros en 5 años, es decir, hacer dos libros cada año. Son libros basados en conversaciones, creo que es una forma muy buena y potente de aprender, no tiene esa cosa rígida de la teoría. La conversación tiene dudas, palabras, metáforas y humor. Son conversaciones con gente que he ido conociendo, grabaciones transcritas. Cada librito tiene una palabra de título y esa palabra responde a todos los valores que el diseño tiene, que no solo es vendible, fotografiable o publicable.. sino que es sensible, participativo, contextual, territorial, urgente, social, o útil.

 

Related Articles

Related